Dónde se deterioran las operaciones de contenedores
Un alquiler one-way corriente genera una decena de eventos: la solicitud del cliente, el release enviado al depósito, la salida (gate-out), el transporte, la instrucción de devolución, la entrada (gate-in), el estado del contenedor a la devolución, la factura del pick-up charge, la factura de per diem y, a veces, un expediente de daños.
Cuando esos eventos viven en herramientas separadas (una hoja de stock, los correos de los depósitos, una plantilla de factura, una exportación contable), cada traspaso es una nueva captura. Ahí se cuelan los errores que cuestan dinero: un per diem calculado sobre una fecha de devolución equivocada, un contenedor devuelto que sigue apareciendo como alquilado, un pick-up charge que nunca se factura, un contenedor ofrecido a la venta cuando todavía está bajo release.
Cuanto más crecen la flota y el número de depósitos asociados, más tiempo exigen esas conciliaciones y más se difumina la visión de conjunto.
